10 pasos para convertirte al veganismo

Últimamente el veganismo se ha puesto de moda: los medios de comunicación hablan sobre veganismo, aparecen veganos en revistas y TV, algunas celebridades se declaran veganas, etc. Pero el veganismo muy lejos está de ser una moda y de existir desde hace tan poco tiempo. De hecho, yo soy vegana hace 10 años y antes fui ovolactovegetariana otros 7 años más. Es más, el veganismo data de la década del 40 del siglo pasado cuando un grupo de vegetarianos de la Unión Vegetariana Internacional, que tenían como base de su vegetarianismo la ética, decidieron diferenciarse de otros vegetarianos que lo hacían por otros motivos (religiosos, salud, etc.) y haciendo un juego de palabra con “vegetarian” -en inglés: vegetariano-, formaron la palabra “vegan”, vegano.

Entonces, el veganismo al tener un fin ético no se trata de una dieta, se trata de un estilo, de una filosofía de vida que se opone a un sistema que explota, mata, tortura y utiliza animales. No solo, las personas veganas no comemos carne de ningún tipo, sino que tampoco utilizamos nada que provenga de animales por considerarlo parte de una utilización de estos que los considera inferiores y les provocar sufrimiento. Las personas veganas no consumimos derivados alimenticios de origen animal o que para ser extraídos provengan de la explotación animal: huevos, leche, cuero, lana, pieles, miel. Tampoco compramos ni avalamos productos que hayan sido experimentados en animales, falsamente el común de la gente afirma que solo los medicamentos se prueban en animales y están equivocados, en animales se prueban desde shampoo hasta esmalte de uñas pasando por alimentos y armas. Las personas veganas tampoco utilizamos otros productos que tengan componentes que provengan de animales, por ejemplo, muchos cosméticos que contienen desde aceite de tortuga hasta lanolina (derivado de la lana). Tampoco asistimos, promovemos o apoyamos espectáculos que utilicen animales como corridas de toros, circos, domas, acuarios o zoológicos. Y tampoco compramos animales.

Entonces, el veganismo es mucho más que una dieta y que una moda. Y por mi parte debo admitir que muchos de los exponentes que he visto en los medios no me representan y creo que en general, los medios gustan de burlarse del veganismo porque este movimiento ataca las bases sobre las cuales se sustenta la mayor parte de la cultura occidental:desde la industrialización de la explotación animal hasta los espectáculos tradicionalistas argentinos como la doma.

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  • El primer paso para ser veganos es tener claro porqué lo hacemos. Nadie debería obligarnos a hacerlo, ni presionarnos, se trata de una decisión plenamente personal. Ser veganos no nos hace mejores ni peores personas y mucho menos superiores a alguien. Me canso de leer en foros y grupos como algunos veganos le dicen a ovolactovegetarianos que son cómplices del sufrimiento animal o como llaman a las personas que consumen carne “carnis” y la verdad es que siento que ese tipo de postura nos pone en un lugar de intolerancia, cuando en realidad el veganismo se trata de todo lo contrario, se trata de empatía y respeto a todos los seres sintientes y es por eso que decidimos no ser cómplices de su explotación, sufrimiento y muerte. Una vez que sepamos nuestras razones vamos a poder defender nuestra postura ante un medio que en un principio nos parecerá hostil.
  • El segundo paso es informarnos. Aprender sobre cuestiones alimenticias, leer, ir a nutricionistas que sepan del tema, aprender sobre nutrientes, proteínas, calcio, hierro, etc. Para eso recomiendo el libro: “La dieta ética. Ética y dietética del veganismo” de David Roman Molto y Estrella Vilaplana; en Buenos Aires lo compré en el Barrio Chino hace tiempo, perdón pero no encontré ningún link para descargarlo gratis. Además, buscando en internet encontrarán muchos artículos sobre el tema, algunas de las páginas que pueden consultar son: Igualdad Animal, Especismo Cero, Hazte Vegetariano y Colectivo Abolicionista Independiente.
  • Tercer paso: Aprender a cocinar: Es una mentira que los veganos comemos feo, poco y desabrido. Les aseguro que conozco muchísimos más alimentos que las personas omnívoras que me rodean. Cuando invito a comer a alguien a mi casa se sorprenden de que lo que como sea tan rico. Para quienes inician una transición hacia el veganismo hay muchísimos sustitutos que saben igual e incluso hoy en día todo se puede sustituir por algo libre de crueldad. Recomiendo investigar las librerías que venden libros baratos de Av. Corrientes y Callao si están por Buenos Aires o de sus ciudades, les aseguro que encontrarán muchísimos libros muy buenos de cocina vegetariana (que se pueden aggionar al veganismo reemplazando algunos ingredientes) pero que les abrirán un mundo de nuevos sabores. La web está llena de blogs geniales de recetas, mis preferidos son: Dimensión Vegana que la hace Javier Guarascio (a quien entrevisté acá) junto a Erick Lara y que está llena de posibilidades y recetas fantásticas que siempre hago; Recetario Conciente; Creativegan; Recetas Veganas; Cocina Vegana, entre cientos más.
  • Cuarto paso: ¿qué productos usar? Esta pregunta incomoda a todos los nuevos veganos que descubren de repente que el mundo que los rodea está lleno de explotación animal y que hasta hasta hace poco, sus inocentes galletitas, tienen grasa animal.¡A no desesperar! es más fácil de lo que creemos, solo hay que aprender a leer los ingredientes. Las personas veganas somos consumidores conscientes e informados pero por sobre todo responsables; sabemos que nuestro consumo es un acto político, decidimos a qué empresas apoyar y a cuáles no porque sabemos que el acto de apoyo más grande que se le hace a algo es comprarlo. Hay que aprender algunos trucos, por ejemplo que la gelatina está hecha de huesos y cartílagos, así que eso excluye caramelos y otros productos que la contengan pero hay muchísimos otros que no la tienen, entonces hay que leer. Esto puede ser tedioso un tiempo pero luego nos acostumbramos a saber qué y qué no comer y luego solo es leer los nuevos productos que aparecen en la góndola. Cuando no estamos seguros si una empresa testea por ejemplo, lo mejor es llamar por teléfono o mandar un e-mail a la empresa, de esta forma no solo obtendremos la respuesta, sino que también estaremos haciéndoles saber que nosotros no estamos dispuestos a comprarles si lo hacen, y somos muchos. Respecto a los zapatos, por ejemplo, los de cuero son más caros, tienen olor a cuero y si preguntamos si son de cuero y efectivamente lo son los vendedores se morirán por hacérselos saber, pensando que esperamos que lo sean. A diferencia de lo que muchos creen, hay muchísimos productos veganos en cualquier supermercado, por ejemplo, la mayoría de los fideos secos -que son además los más baratos- son de sémola y el colorante es cúrcuma y no huevo. Hay grupos en Facebook donde se postea sobre productos veganos pero lo mejor es leer e informarse.
  • Quinto paso: ¿es necesario ser activista? Yo soy de la idea de que el activismo es algo cotidiano, cuando explicamos de qué se trata nuestro veganismo, cuando ayudamos a alguien que se inicia, cuando compramos a empresas que no explotan animales, cuando no elegimos contribuir a la industria animal. Pero también hay gente que le pone el cuerpo de otra manera, ya sea haciendo flyers y repartiéndolos, manifestando contra empresas que testean, cuidando animales maltratados y dándoles tránsito o ocupándose de que alguien los adopte responsablemente, etc. Hay quienes deciden participar en organizaciones y quienes lo hacen independientemente. Cada persona debería ver en qué medida se puede comprometer y si quiero o no ser activista. Convengamos que a veces puede ser duro y se pueden ver cosas feas y a veces se puede errar el blanco. Pero yo ya viví mi experiencia y se lo que a mí me pasó con eso, que es claramente personal y subjetivo. Cada unx debería ver si le gusta, si puede, si puede aportar pero debe saber que no es una obligación, que hay miles de formas de contribuir al veganismo, yo espero hacerlo escribiendo este post.
  • Sexto paso: Compro y no compro. Una práctica atroz y que conmueve a veganos y no veganos por igual es la vivisección, es decir, el cortar o mutilar animales vivos. Es lo que hacen las empresas que testean. Escribí sobre la vivisección en Argentina en este post pero tengan en cuenta que es de hace más de tres años y que algo puede haber cambiado. De todas formas lo mejor es consultar las listas como las que elabora PeTA para saber qué empresas testean, generalmente se trata de empresas internacionales que están en nuestros países pero también puede pasar que la legislación de un país los obligue a testear y solo lo hagan en ese país.
  • Séptimo paso: relacionarnos con otrxs. Cuando me hice vegetariana a los 12 años me sentía muy sola en el mundo, no conocía a nadie que también lo fuera y estaba rodeada de un mundo de explotación animal que solo yo percibía, no tenía acceso a internet y vivía en una pequeña ciudad. Pasaron siete años hasta que conocí a otros vegetarianos y fue cuando me vine a vivir a Buenos Aires, fue entonces cuando accedí a información sobre la industria de la leche y los huevos y vi que los fines por los que me había hecho vegetariana eran esos, eran los éticos y pasarme al veganismo fue solo un pequeño paso. A veces está bueno relacionarse con otros, sobre todo si recién empezamos. Nos vamos a dar cuenta que a todxs nos pasa lo mismo, que tenemos tal vez iguales inquietudes, pero que sobre todo, compartimos una cosmovisión. Lo que no apoyo es el sectarismo, no creo que solo debemos relacionarnos entre veganos porque no tiene sentido. No tengo amigos veganos, solo una amiga vegetariana, todos los demás comen carne y lo bueno es que siempre se preocupan por lo que voy a comer y piensan dos veces cuando van a decir algo del tipo: “vamos a pescar…ah, no, perdón Lore”. Yo soy tolerante y nunca rechazo sentarme a una mesa en donde se come asado porque si no ¿en dónde difundiría el veganismo? y no digo que les quemo la cabeza diciéndoles que comen cadáveres, sino que yo con mi ensalada puedo ser la piedra en el zapato de los cuestionamientos. Ser vegano debería ser la demostración de que cualquier persona podría serlo y cualquier persona se reúne con amigos que no piensan igual. Aguanten los picnics veganos, pero seamos realistas, en nuestros trabajos tendremos suerte si encontramos a un par, la vida cotidiana está llena de gente que no piensa como nosotros -y es mayoría-.
  • Octavo paso: nuestros intereses. ¿Qué nos define? es una pregunta difícil, supongo que a mí me definen muchas cosas, pero son demasiadas, el veganismo no me define. El veganismo es parte de mi cotidianeidad y lo tomo con naturalidad. Soy vegana pero también soy muchas cosas más: mujer, ecologista, lectora, escritora, periodista, comunicadora social, investigadora, blogger, una madre para mi perra, amiga, novia, tía, sensible, etc. El veganismo es una parte de nosotros pero no lo es todo y vivir hablando siempre de lo mismo nos convertirá en los evangelistas que golpean la puerta de nuestras casas los sábados a la mañana para intentar convertirnos (con todo respeto hacia ellos). Nadie quiere que le den información que no solicitó. Seamos veganos por los animales pero no queramos cambiar a los demás, los demás nos quieren por lo que somos y lo que éramos antes incluso de ser veganos, sigamos compartiendo con los demás lo que tenemos en común; verán que los demás tendrán una buena actitud y algún día van a preguntar y tal vez eso sea la chispa que los encienda.
  • Noveno paso: ¡Basta de esas fotos! En relación al paso anterior, confieso que hay varias organizaciones de defensa animal que hacen cosas muy copadas pero dejé de seguirlas porque no me gustaba la forma en la que comunicaban el veganismo. Este tema me involucra directamente porque yo soy comunicadora social y decido en mi trabajo sobre formas aptas de comunicar muchas cosas, sin embargo con el veganismo ayyyy. He leído que muchos se hicieron veganos al ver videos sobre como mataban vacas, pero me pregunto, si vivimos posteando vacas degolladas, cerditos separados de la mamá, zorros sin pieles y todo ese tipo de maltrato ¿estamos atrayendo o estamos trabajando la culpa de los demás? Una vez me invitaron a una cena en la casa de unos amigos omnívoros de un conocido vegano, eran personas super copadas que viajaron por el mundo, hacían arte, cine, yoga y con los que me quedé charlando toda la noche, en una de esas me preguntaron porqué era vegana y se los expliqué y me dijeron que su amigo les había quemado tanto la cabeza que lo entendieron de otra forma, pero que yo los había hecho pensar. A veces se trata de explicarlo de forma sencilla, de apartar un poco el ego y el sectarismo para poner a los animales primero. Por mi parte, prefiero ver fotos de un perrito que rescató a un nene a una vaca desangrada, ya sé eso, no necesito angustiarme cada vez que entro a internet.
  • Décimo paso: tolerancia y respeto. Son los motivos por los que nos acercamos al veganismo, a no olvidarlos nunca. Somos veganos por tolerancia y respeto hacia los animales. Llamar “especista” a alguien no te hace tolerante. Si ni siquiera leíste a Peter Singer y andás por la vida diciéndole especista a la gente, estás mal. ¿Quién querría formar parte de un grupo que es intolerante? ¿Vos naciste veganx? Bueno, todxs o casi todxs comimos carne y antes o después dimos un paso y tal vez luego otro, cada unx tiene su tiempo o no lo tiene, pero no hay que forzar a nadie (como digo en el primer paso). Demostremos que somos personas como cualquier otra pero con consciencia del sufrimiento y explotación que provoca la utilización de animales. Seamos tolerantes entre nosotros. Dejemos que cada uno elija, que quien no sabe pregunte, que cada quien opte libremente por lo que quiera. Nosotros no somos el termómetro moral de nadie y debemos entender que la sensibilidad de cada persona pasa por diferentes lugares, en mi caso me siento conmovida por el sufrimiento animal pero también me conmueve el de las personas; hay otros que capaz que comen carne pero rescatan perros porque los conmueven los perros; hay otros que plantan huertas y otros habrá que luchen por los derechos de las minorías, niños, mujeres o discapacitados. Todos podemos hacer algo por mejorar el mundo y por ayudar pero no dejemos que eso nos convierta en tiranos ni juzguemos a los demás.

Espero que este post le sea útil a quienes estén comenzando con el veganismo y a quienes quieren saber de qué se trata. Está en mi blog que tiene mi nombre y por lo tanto son opiniones personales y no pretendo hablar en nombre de nadie.

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5 comentarios en “10 pasos para convertirte al veganismo

  1. Hola Lorena, quiero dejarte un comentario porque leí todo tu artículo, yo no soy ni vegetariana, y mucho menos vegana. Estoy intentando aprender a comer menos carne, no se si en algún momento me haré vegetariana. Pero quiero decirte que tu artículo me encantó, especialmente, cuando hablas de la tolerancia, yo creo como vos que todos tenemos derechos, incluídos todos los seres vivos, cuando hablás de que te conmueve el sufrimiento tanto de personas como de animales, en éso me siento totalmente identificada. Y como vos decís vivimos en un entorno con costumbres ancestrales y alimenticias que no son fáciles de modificar, en mi caso en particular lo que mas dificil me resulta es el tema de la elaboración de la comida, asi que muchas gracias por tus aportes. Estaré atenta a tus entradas, porque sí me interesa aprender. Un saludo
    Sandra

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