Proyecto 333

Desde que comencé con KonMari, fui descubriendo nuevos mundos, estilos de vida y oportunidades de practicar el desapego. Como les conté en post anteriores, KonMari me llevó a conocer el Minimalismo y éste a conocer el Proyecto 333.

PROYECTO 333-Blog de Lorena Santa Cruz

La creadora del Proyecto 333 (Project 333) es Courtney Carver, una mujer estadounidense que se propuso armar un armario cápsula de temporada utilizando solamente 33 prendas, entre los que incluía calzado, carteras y accesorios. Ella cuenta que cuando lo implementó durante una temporada (3 meses) nadie se dio cuenta de que solo vestía 33 prendas. Al finalizar su experiencia comenzó a compartirla a través de Internet, y muchas personas en todo el mundo se sumaron a este desafío.

La idea se basa en identificar un conjunto de 33 prendas combinables entre sí, de buena composición y durables para utilizar durante una temporada. Este número incluye accesorios, zapatos, carteras, pañuelos. Y excluye la ropa que usamos en casa, la ropa deportiva (la cual sugiere usar solo para hacer deportes), la ropa interior y los pijamas.

Para quienes deseen comenzar con el desafío, lógicamente el número es más flexible. La idea después de hacer el reto es poder encontrar las prendas que nos favorecen, nos duran y también nuestro propio estilo. Además, como vamos a lavar más seguido nuestra ropa, se recomienda que elijamos buena calidad. Si una prenda se rompe o mancha durante el desafío se puede reemplazar por otra, se sugiere elegir una que resista mejor.

Como les comenté yo tenía un gran armario y a pesar de todas las purgas que sufrió con KonMari, sigo teniendo mucha ropa. Sin embargo, antes de comenzar con todo esto había aprendido una lección valiosa y era comenzar a adquirir básicos durables. Gracias a eso, puedo armar conjuntos que me sirvan para trabajar. Mi idea es sumarme al reto cuando comience el otoño en Argentina. Estoy contemplando no tomar en cuenta los accesorios ni el calzado porque sería mi primera vez.

Project 333-Blog de Lorena Santa Cruz

A través de Instagram conocí a Melina Achilles, quien por medio de las redes está invitando a otras personas a comenzar el desafío. Ella es estudiante de Genética en la Universidad de Buenos Aires, es vegetariana y tiene 19 años. “Nuestro reto es una especie de mini 333, por lo cual nuestro armario cápsula con 33 prendas (que no incluye accesorios) nos acompañará por un mes, en el cual compartiremos fotos de nuestros looks del día a día con el hashtag #reto33Argentina (que no les engañe el nombre, pueden participar desde cualquier rincón del mundo). No hay ganador porque todos ganamos, la idea es crecer individualmente pero apoyarnos entre todos para que sea más fácil, mostrar outfits realistas con los cuales nos sentimos cómodos en nuestras actividades como estudiantes, trabajadores, madres, padres, etc.”, dice Melina. Y agrega: “Este reto también propone tomar conciencia de que muchas veces tenemos más de lo que necesitamos y del daño que el consumo desproporcionado genera en nuestro planeta y a nuestra sociedad”.

Jessica Schechtel, que es diseñadora de indumentaria y que había participado antes en el post sobre Movimiento Slow agrega: “Mi primer desafío slow/minimalista, fue el Proyecto 333, vivir con 33 artículos por 3 meses (prendas, calzado y accesorios), la idea de este reto: encontrar un estilo propio, no hacer compras compulsivas, quedarnos con aquello que más nos gusta, valorar lo que tenemos y olvidarnos de la frase “no tengo nada que ponerme”. Ya hace dos meses que tengo mi armario capsula, 33 prendas versátiles, algunas clásicas, otras muy originales, piezas que van con mi estilo y que sobre todo que me encantan”.

Melina nos deja además, algunos consejos para este mini reto: “empezar por seleccionar nuestras prendas favoritas, esas que usamos y nos hacen sentir seguros. Lo que no nos entra, no usamos, está roto: se tiene que ir (donar, tirar, regalar, vender). Lo de otras estaciones se guarda. Hay muchos minimalistas que recomiendan usar tonos tierras, grises, blancos, negros. La idea es descubrir nuestro propio estilo, no copiar el de otros. Si nos gusta el color, el estampado, etc. a meterle ganas y a descubrir juntos cómo combinar estás prendas”.
Si quieren conocer más sobre el desafío, les dejo algunos links de interés:
Mi tablero de Pinterest con inspiración para un armario cápsula
Mi Instagram en donde me sumaré al desafío
Project 333 de Courtney Carver
Proyecto 333 en español
Instagram de Melina Achilles
Yo soy slow de Jessica Schechtel
¿Se suman?
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¿Qué es el minimalismo?

En los post anteriores les conté acerca del método KonMari y también les mencioné que ella dice que cuando ordenamos nuestra casa, también ordenamos nuestra vida. Yo estoy segura de que eso es así. 

¿QUÉ ES EL MINIMALISMO_ (5)

A partir de que comencé a implementar KonMari pude cuestionarme como consumidora, me puse a reflexionar sobre mis prácticas y conductas. Ver tanta cantidad de ropa que no uso colgada de mi placard me hizo sentir un poco mal conmigo misma. Pensé en todas esas veces en que decía que mi departamento me quedaba chico y que deberíamos pensar en mudarnos a uno más grande. El problema en realidad no era el tamaño del departamento, sino la cantidad de objetos que había, la mayoría míos.

Viendo videos en Youtube que me enseñaran como doblar la ropa según el método KonMari me topé con videos sobre el estilo de vida minimalista. Y desde ese día he leído e investigado bastante sobre el tema.

El minimalismo es una corriente artística que reduce al mínimo la cantidad de elementos, centrándose solo en lo esencial. De allí proviene el nombre. Si bien es difícil decir quien lo utilizó por primera vez para denominar un estilo de vida, podríamos ubicar a dos grandes referentes contemporáneos: Joshua Fields Millburn y Ryan Nicodemus. Ellos son dos amigos estadounidenses, iconos de este movimiento y creadores de la web The Minimalists. Les recomiendo que miren el documental “Minimalism” que pueden encontrar en Netflix. Esta película presenta el estilo de vida minimalista y muestra muchos interesantes testimonios de personas que lo adoptaron y generaron propuestas muy buenas como Project 333, desafío del que hablaré en otro post.

Joshua y Ryan cuentan en el documental, en la web y en sus libros cómo llegaron a convertirse en minimalistas: ambos tuvieron infancias duras pero cuando llegaron a la edad adulta se convirtieron en jóvenes exitosos en sus carreras laborales. Ambos vivían en casas lujosas, tenían los últimos modelos de auto, vacacionaban en lugares paradisíacos pero no eran felices. En pocas palabras, estaban viviendo el sueño americano pero no lo disfrutaban. En un momento clave en la vida de ambos, se reencuentran y comienzan a dialogar sobre la felicidad y porqué no les llegaba, a ellos que tenían todo lo que la sociedad les había dicho que necesitaban para realizarse. Entonces, inspirados por el blog de Colin Wright, un joven que viajaba por el mundo llevando todas sus pertenencias en un pequeño bolso, se dan cuenta de que tenían demasiadas cosas y trabajaban para tener más pero éstas no los hacían felices. Así que deciden quedarse solo con lo esencial, reducir sus gastos, saldar sus deudas…y ¡Enfocarse en lo verdaderamente importante!

El minimalismo nos dice que al pensar en consumir, en tener, en comprar, estamos perdiendo el foco de lo que de verdad importa: la salud, las relaciones, la pasión, el compromiso social. Hay una máxima que los minimalistas repiten: El problema de nuestra sociedad es que amamos las cosas y usamos a las personas.

El minimalismo se trata de poseer lo básico, lo que necesitamos para vivir y en centrarnos en el cuidado de nuestro cuerpo, en vivir momentos significativos con las personas que amamos y en contribuir a crear un mundo mejor.

Sus beneficios son muchos, enfocarnos en lo importante y dejar de perder el tiempo con lo accesorio, poder soltar lo que no nos da felicidad, cuidar el medio ambiente al no consumir tanto, poder ahorrar porque ya no compraremos tantas cosas innecesarias y en ese proceso encontrarnos con una mejor versión de nuestro ser.

¿Qué les parece el minismalismo? ¿Estarían dispuestxs a adoptarlo?