Proyecto 333

Desde que comencé con KonMari, fui descubriendo nuevos mundos, estilos de vida y oportunidades de practicar el desapego. Como les conté en post anteriores, KonMari me llevó a conocer el Minimalismo y éste a conocer el Proyecto 333.

PROYECTO 333-Blog de Lorena Santa Cruz

La creadora del Proyecto 333 (Project 333) es Courtney Carver, una mujer estadounidense que se propuso armar un armario cápsula de temporada utilizando solamente 33 prendas, entre los que incluía calzado, carteras y accesorios. Ella cuenta que cuando lo implementó durante una temporada (3 meses) nadie se dio cuenta de que solo vestía 33 prendas. Al finalizar su experiencia comenzó a compartirla a través de Internet, y muchas personas en todo el mundo se sumaron a este desafío.

La idea se basa en identificar un conjunto de 33 prendas combinables entre sí, de buena composición y durables para utilizar durante una temporada. Este número incluye accesorios, zapatos, carteras, pañuelos. Y excluye la ropa que usamos en casa, la ropa deportiva (la cual sugiere usar solo para hacer deportes), la ropa interior y los pijamas.

Para quienes deseen comenzar con el desafío, lógicamente el número es más flexible. La idea después de hacer el reto es poder encontrar las prendas que nos favorecen, nos duran y también nuestro propio estilo. Además, como vamos a lavar más seguido nuestra ropa, se recomienda que elijamos buena calidad. Si una prenda se rompe o mancha durante el desafío se puede reemplazar por otra, se sugiere elegir una que resista mejor.

Como les comenté yo tenía un gran armario y a pesar de todas las purgas que sufrió con KonMari, sigo teniendo mucha ropa. Sin embargo, antes de comenzar con todo esto había aprendido una lección valiosa y era comenzar a adquirir básicos durables. Gracias a eso, puedo armar conjuntos que me sirvan para trabajar. Mi idea es sumarme al reto cuando comience el otoño en Argentina. Estoy contemplando no tomar en cuenta los accesorios ni el calzado porque sería mi primera vez.

Project 333-Blog de Lorena Santa Cruz

A través de Instagram conocí a Melina Achilles, quien por medio de las redes está invitando a otras personas a comenzar el desafío. Ella es estudiante de Genética en la Universidad de Buenos Aires, es vegetariana y tiene 19 años. “Nuestro reto es una especie de mini 333, por lo cual nuestro armario cápsula con 33 prendas (que no incluye accesorios) nos acompañará por un mes, en el cual compartiremos fotos de nuestros looks del día a día con el hashtag #reto33Argentina (que no les engañe el nombre, pueden participar desde cualquier rincón del mundo). No hay ganador porque todos ganamos, la idea es crecer individualmente pero apoyarnos entre todos para que sea más fácil, mostrar outfits realistas con los cuales nos sentimos cómodos en nuestras actividades como estudiantes, trabajadores, madres, padres, etc.”, dice Melina. Y agrega: “Este reto también propone tomar conciencia de que muchas veces tenemos más de lo que necesitamos y del daño que el consumo desproporcionado genera en nuestro planeta y a nuestra sociedad”.

Jessica Schechtel, que es diseñadora de indumentaria y que había participado antes en el post sobre Movimiento Slow agrega: “Mi primer desafío slow/minimalista, fue el Proyecto 333, vivir con 33 artículos por 3 meses (prendas, calzado y accesorios), la idea de este reto: encontrar un estilo propio, no hacer compras compulsivas, quedarnos con aquello que más nos gusta, valorar lo que tenemos y olvidarnos de la frase “no tengo nada que ponerme”. Ya hace dos meses que tengo mi armario capsula, 33 prendas versátiles, algunas clásicas, otras muy originales, piezas que van con mi estilo y que sobre todo que me encantan”.

Melina nos deja además, algunos consejos para este mini reto: “empezar por seleccionar nuestras prendas favoritas, esas que usamos y nos hacen sentir seguros. Lo que no nos entra, no usamos, está roto: se tiene que ir (donar, tirar, regalar, vender). Lo de otras estaciones se guarda. Hay muchos minimalistas que recomiendan usar tonos tierras, grises, blancos, negros. La idea es descubrir nuestro propio estilo, no copiar el de otros. Si nos gusta el color, el estampado, etc. a meterle ganas y a descubrir juntos cómo combinar estás prendas”.
Si quieren conocer más sobre el desafío, les dejo algunos links de interés:
Mi tablero de Pinterest con inspiración para un armario cápsula
Mi Instagram en donde me sumaré al desafío
Project 333 de Courtney Carver
Proyecto 333 en español
Instagram de Melina Achilles
Yo soy slow de Jessica Schechtel
¿Se suman?
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Goodbye, things

En línea con lo que venía contándoles en los post anteriores respecto al orden y al minimalismo, la semana pasada leí “Goodbye, things” de Fumio Sasaki. El libro narra la experiencia del autor con respecto al minimalismo y brinda una serie de consejos para quienes deseen adoptar este estilo de vida.

Goodbye things-Blog de Lorena Santa Cruz

De lectura simple y en tono autobiográfico, “Goodbye, things” documenta el cambio de vida que experimentó este editor japonés, quien vivía entre un montón de objetos acumulados y se endeudaba para adquirir más pero que paralelamente bebía sin control y perdía el tiempo en distracciones como los videojuegos.

Sasaki narra como su encuentro con el minimalismo lo ayudó a convertirse en otra persona. Pudo deshacerse de los objetos que lo apabullaban, mudarse a un departamento más pequeño, adquirir hábitos saludables, relacionarse mejor con otras personas, animarse a hacer cosas que nunca antes hubiese pensado y escribir este libro, cuando siempre su trabajo fue editar obras de otras personas.

Un dato interesante es que menciona varias veces a Marie Kondo. Y también presenta a muchos minimalistas japoneses, incluso mostrando sus casas en algunas fotografías.

Del libro me gustó lo sencillo y claro que es para explicar su punto. Creo que la escritura en sí misma es minimalista. Tiene paralelismos con la forma en la que narra Marie Kondo. Tiene listas de consejos, lo que lo hace de comprensión sencilla y de consulta rápida. No me gusta que repita algunas cosas varias veces, pero supongo que está bien para fijar conceptos. Asimismo, el grado de minimalismo material al que llegó el autor es extremo, pero creo que su orientación sirve para que cada persona pueda aplicarlo de acuerdo a sus necesidades.

goodbye
Imagen: Amazon

A continuación les dejo una selección de los consejos que me gustaron:

-Abandona la idea preconcebida de que no puedes tirar tus cosas.

-Desechar es una habilidad.

-Cuando te deshaces de algo, en realidad ganas más de lo que pierdes.

-No hay un solo objeto del que lamentarás haberte desprendido.

-Empieza con lo que está claro que es basura.

-Reduce todo lo que tengas repetido.

-Líbrate de todo lo que no hayas usado en un año.

-Prescinde de todo lo que tengas para aparentar.

-Distingue entre tus deseos y necesidades.

-Nuestros objetos son como compañeros de piso, salvo porque le pagamos el alquiler.

-Organizar no es minimizar.

-Deja atrás la idea de “algún día”.

-Despídete de tu antiguo yo.

-Desecha todo lo que habías olvidado.

-No te obsesiones con el precio que pagaste en su momento.

-Prescinde de todo lo que no te apasione.

-Si no recuerdas cuántos regalos has hecho, no te preocupes por los que has recibido.

-Desechar los recuerdos físicos no equivale a desechar los recuerdos de la mente.

-Sé social: toma prestado.

-No lo compres porque es barato. No te lo lleves por ser gratis.

-Las cosas a las que le decimos adiós son las cosas que recordamos para siempre.

¿Ustedes conocían a este autor? ¿Cuáles de sus consejos les gustaron más?

 

Minimalismo y movimiento Slow

En el post anterior les conté un poco acerca del estilo de vida minimalista. Sobre este tema hay bastante para decir, porque sin dudas una cosa lleva a la otra y por eso vendrán más entradas las próximas semanas. Hasta el momento he visto que muchos minimalistas comenzaron con La magia del orden de Marie Kondo. Porque el comienzo de la vida minimalista comienza con el decluttering, que en español sería algo así como deshacernos de cosas.

Minimalismo y Movimiento Slow-Blog de Lorena Santa Cruz

El Minimalismo también va en sintonía con el movimiento Slow (Lento), el cual promueve una forma de vivir más lenta, más consciente, en contraposición a la cultura fast (rápida). Este movimiento comenzó como una crítica a la fast food (comida rápida) y se extendió a otros ámbitos, como a la moda y hasta a las ciudades.

Dicen los referentes del minimalismo que éste no es un fin, es un medio para alcanzar algo más: encontrar la plenitud espiritual, gestionar nuestras emociones, amar lo que hacemos, encontrarnos a nosotrxs mismxs…hay tantas variantes como seres humanos!

En Argentina, el Minimalismo comienza a ganar adeptxs. Últimamente aparecieron notas que hablaban del tema en grandes multimedios. También se pueden encontrar seguidorxs de esta filosofía en grupos de Facebook. Así fue como conocí a Jessica Schechtel, una cordobesa que es Diseñadora de Indumentaria y docente. Ella se encontró con el Minimalismo y el movimiento Slow de la mano de KonMari y como yo, mirando videos en Youtube sobre el método dio con estos estilos de vida similares y complementarios. Jessica comenzó a implementarlos en su vida y eso la llevó a “vivir con menos, más despacio, más feliz”.

Para quienes piensan que el Minimalismo es solo para solterxs sin hijxs, no sólo la web está lleno de blogs de familias minimalistas como Leo Babauta, creador de Zen Habits y mnmlist, uno de los pioneros en el tema quien es padre de seis hijos y junto a su esposa llevan este estilo de vida, además del veganismo. También Jessica es mamá de dos nenas y no sólo abraza este estilo de vida, sino que también es emprendedora y genera contenidos desde su blog Yo soy Slow, en donde además de promover este estilo de vida, apoya y visibiliza a marcas de slow fashion argentinas.

Respecto a los beneficios que la vida Slow y el Minimalismo le trajeron, Jessica afirma que “ahora visito a mis amigas, salgo a jugar con mis hijas, tengo tiempo”.

Parece que en esta época en donde vivimos una vida rápida, caminando por la calle a toda velocidad mientras miramos el celular, comiendo frente a la TV y esperando comprar lo último que salga, algunas personas están abriendo el camino para volver a vivir amando y valorando lo que tenemos y enfocándonos en el aquí y el ahora.

¿Vos conocías el Minimalismo y el movimiento Slow?

¿Qué es el minimalismo?

En los post anteriores les conté acerca del método KonMari y también les mencioné que ella dice que cuando ordenamos nuestra casa, también ordenamos nuestra vida. Yo estoy segura de que eso es así. 

¿QUÉ ES EL MINIMALISMO_ (5)

A partir de que comencé a implementar KonMari pude cuestionarme como consumidora, me puse a reflexionar sobre mis prácticas y conductas. Ver tanta cantidad de ropa que no uso colgada de mi placard me hizo sentir un poco mal conmigo misma. Pensé en todas esas veces en que decía que mi departamento me quedaba chico y que deberíamos pensar en mudarnos a uno más grande. El problema en realidad no era el tamaño del departamento, sino la cantidad de objetos que había, la mayoría míos.

Viendo videos en Youtube que me enseñaran como doblar la ropa según el método KonMari me topé con videos sobre el estilo de vida minimalista. Y desde ese día he leído e investigado bastante sobre el tema.

El minimalismo es una corriente artística que reduce al mínimo la cantidad de elementos, centrándose solo en lo esencial. De allí proviene el nombre. Si bien es difícil decir quien lo utilizó por primera vez para denominar un estilo de vida, podríamos ubicar a dos grandes referentes contemporáneos: Joshua Fields Millburn y Ryan Nicodemus. Ellos son dos amigos estadounidenses, iconos de este movimiento y creadores de la web The Minimalists. Les recomiendo que miren el documental “Minimalism” que pueden encontrar en Netflix. Esta película presenta el estilo de vida minimalista y muestra muchos interesantes testimonios de personas que lo adoptaron y generaron propuestas muy buenas como Project 333, desafío del que hablaré en otro post.

Joshua y Ryan cuentan en el documental, en la web y en sus libros cómo llegaron a convertirse en minimalistas: ambos tuvieron infancias duras pero cuando llegaron a la edad adulta se convirtieron en jóvenes exitosos en sus carreras laborales. Ambos vivían en casas lujosas, tenían los últimos modelos de auto, vacacionaban en lugares paradisíacos pero no eran felices. En pocas palabras, estaban viviendo el sueño americano pero no lo disfrutaban. En un momento clave en la vida de ambos, se reencuentran y comienzan a dialogar sobre la felicidad y porqué no les llegaba, a ellos que tenían todo lo que la sociedad les había dicho que necesitaban para realizarse. Entonces, inspirados por el blog de Colin Wright, un joven que viajaba por el mundo llevando todas sus pertenencias en un pequeño bolso, se dan cuenta de que tenían demasiadas cosas y trabajaban para tener más pero éstas no los hacían felices. Así que deciden quedarse solo con lo esencial, reducir sus gastos, saldar sus deudas…y ¡Enfocarse en lo verdaderamente importante!

El minimalismo nos dice que al pensar en consumir, en tener, en comprar, estamos perdiendo el foco de lo que de verdad importa: la salud, las relaciones, la pasión, el compromiso social. Hay una máxima que los minimalistas repiten: El problema de nuestra sociedad es que amamos las cosas y usamos a las personas.

El minimalismo se trata de poseer lo básico, lo que necesitamos para vivir y en centrarnos en el cuidado de nuestro cuerpo, en vivir momentos significativos con las personas que amamos y en contribuir a crear un mundo mejor.

Sus beneficios son muchos, enfocarnos en lo importante y dejar de perder el tiempo con lo accesorio, poder soltar lo que no nos da felicidad, cuidar el medio ambiente al no consumir tanto, poder ahorrar porque ya no compraremos tantas cosas innecesarias y en ese proceso encontrarnos con una mejor versión de nuestro ser.

¿Qué les parece el minismalismo? ¿Estarían dispuestxs a adoptarlo?

Los beneficios del método KonMari

La semana pasada les conté brevemente sobre el método KonMari para ordenar nuestra casa. En este post me gustaría profundizar en algunas ideas que Marie Kondo comparte, como por ejemplo, que ordenar nuestra casa nos ayudará a ordenar nuestros pensamientos y mejorar nuestra vida. Idea que también se puede encontrar en otras corrientes como el Feng shui e incluso en la Neurociencia.

Blog de Lorena Santa Cruz-Los beneficios del método KonMari

Fascinada por el efecto que KonMari tuvo en algunas personas que conozco le pregunté a tres de ellas algunas cosas sobre el tema. Participan en esta nota: Nicolás Canedo, Licenciado en Ciencias de la Comunicación Social, docente universitario y músico; Verónica Asquitapace, Maestra de Reiki y formadora en otras disciplinas espirituales, fundadora de Ser Conciente (y me acabo de enterar que también es Licenciada en Ciencias de la Comunicación Social, el Universo no deja de sorprenderme); y Paula Arqueros, Licenciada en Diseño Textil y dueña de Aló Bonheur.

Nicolás conoció a Marie Kondo a través de su novia que es asesora certificada y estudió con ella (¡Wow!). Paula la descubrió por recomendación de una amiga.

Muchas personas leen el libro “La Magia del Orden” y tiempo después aplican sus enseñanzas. En el caso de Verónica, ella lo leyó pero aún no pudo aplicar el método porque se está mudando de Buenos Aires a Mendoza en estos días.

En el post anterior les comentaba que el libro tiene un mensaje muy profundo y se enmarca dentro de cierta filosofía japonesa que atribuye energía a las cosas, como si fueran seres vivos. Idea que también tiene el Feng shui. Me interesaba hablar con Verónica del tema y le pregunté si cree que KonMari trata sobre el plano espiritual y ella me respondió que “KonMari es un método espiritual, no es un método solo tridimensional. Primero porque lo que ella plantea es un conexión profunda con la energía de las cosas al tomarlas con las manos. De hecho, hay una parte del libro que dice la palabra en japonés para sanar o para sanación o curación que es te-ate y quiere decir algo así como poner las manos. Entonces todo tiene que ver con el Reiki que es sanar a través de poner las manos. Te invita a no elegir lo que querés conservar o querés regalar mirando sino poner todo el suelo y agarrando todas las cosas con las dos manos para sentir. Todo lo que invite a una persona a sentir y a sentirse y sentir la energía de las cosas lo está invitando a conectarse consigo mismo, con la Esencia, con la Energía que palpita en todo lo que hay, esto es maravilloso. Por un lado la energía de sentirte y sentir las cosas, por el otro darle a las cosas tu energía amorosa, en esto del plegado y del doblado de la ropa, es que la ropa sienta tu afecto, que sienta tu amor, darle a la ropa tu energía de curación, super relacionado con el Reiki y con la espiritualidad. Por último que ver la casa en orden y transitar una casa en orden ayuda profundamente a la paz mental, a la calma, a la libertad de ruido visual. También a crear un ambiente más propicio para la meditación y para el sosiego. Para mí, el método KonMari tiene todo que ver con el Reiki y la meditación, la verdad es que estoy fascinada”.

Nicolás afirma que vivió el proceso como una terapia y agrega que “el método KonMari es más que un simple método de orden, es una técnica de autoconocimiento. Uno reflexiona sobre las cosas que tiene, por qué las tiene, cómo lo vinculan a una idea que uno tiene sobre sí mismo, cómo te conectan a los demás (a tus amigos, a tu familia, etc.). Fundamentalmente se trata de pensar cómo es la vida que queremos tener y en empezar a obrar en función de eso. Es una herramienta de autosuperación”.

En el caso de Paula, ella lo vivió “al principio como un juego” y lo abandonó. Y agrega “cuando lo retomé fue a conciencia y pude sostenerlo”. También afirma que al principio conservó muebles que creía enormes para su casa de ese momento, pensando que su problema era la falta de espacio y no la cantidad de cosas que tenía y no usaba.

Marie Kondo recomienda conservar sólo las cosas que nos dan alegría. Imaginemos solo por un momento que todos los días usemos la ropa que amamos y nos queda bien, que comamos con la vajilla que reservamos para ocasiones especiales, que solo tengamos nuestros libros favoritos. De eso habla la autora.

Nicolás reflexiona sobre las cosas con que nos quedamos luego de aplicar el método KonMari y dice: “Para Marie Kondo sólo debemos preservar las cosas que “sparks joy”. Este concepto me parece fundamental pero a la vez es extremadamente personal y subjetivo. Lo que inspira alegría a uno puede no representar nada para otro. Yo conservo cosas que me gusta ver en mi casa, me gusta tenerlas a mano y me ofrecen una imagen positiva de quién soy y quién quiero ser”. Marie Kondo usa el concepto de “sparks joy” para referirse a los objetos que chispean de alegría, ese es el título en inglés de su segundo libro que se tradujo al español con un título menos efusivo: “La felicidad después del orden”. Nicolás sintió muchos cambios luego de ordenar su casa: “me siento liviano. Tengo solo cosas que me gustan. No conservo nada que no me inspire alegría”. Sin embargo para llegar a este camino, reflexionó bastante acerca de lo que poseía: “Lo más difícil fueron los libros. Cuando le digo a gente que tiré libros me miran como si estuviese loco. Para mí romper con esa cosa sagrada de los libros fue absolutamente liberador. Tenía libros que no leía. Su presencia en mi biblioteca me parecía un reproche constante de un ser intelectual que yo sentí que debía ser alguna vez. Dejar ir esos libros fue una forma de aceptarme como soy. Es importante destacar que Marie Kondo nos invita a dejar ir las cosas pero dándoles las gracias por lo que esas cosas hicieron por nosotros. Este proceso es sumamente sanador. No es que vas y tirás así nomás, con desprecio. Uno se toma su tiempo con cada objeto, lo toca, recuerda algo de él: cómo lo obtuvo, por qué lo obtuvo… es como un viaje introspectivo hermoso. Y cuando descubre que ese objeto ya no tiene lugar en la vida que uno quiere le agradece por haber estado y lo deja ir. Es enormemente terapéutico, nos enseña a dejar el pasado en su lugar y vivir el mejor presente que podamos darnos”.

Para quienes están comenzando, Paula les recomienda que “primero visualicen las trabas que encuentran en sus sueños y metas y que después miren a su alrededor qué están conservando, qué se interpone a esa meta”. Nicolás dice que “le recomendaría a cualquiera que empiece, ya sea que lo haga con un asesor (como hice yo) o por su cuenta, que se comprometa con el proceso en su totalidad. Si te dieron ganas de hacer KonMarie es porque sentiste que tu vida necesita ese cambio. Nadie te obliga a dejar ir nada que no quieras dejar ir, pero es importante asumir que hay que dejar ir cosas. Ese es el compromiso con uno mismo: dejar ir lo que ya no tiene un lugar en nuestra vida para ser quienes queremos ser. Y eso requiere un compromiso. Pero el resultado es inmensamente gratificante”.

El método KonMari me llevó a conocer sobre otros temas, de los que hablaré en los próximos posts. Mientras tanto, cuéntenme sus experiencias con el orden en los comentarios ¡Hasta la próxima!

La magia del orden

Hace tres años las redes sociales comenzaban a hablar tímidamente de un libro que causaba furor en el exterior. Se trataba de “La magia del orden” de la autora japonesa Marie Kondo. Este libro prometía ordenar la casa una sola vez y mantener el orden para siempre. Tentada por tan sorprendente promesa y habiendo sido practicante de Feng shui, fui corriendo a comprarlo.

La Magia del Orden-Blog de Lorena Santa Cruz

El libro es de simple lectura, sin una postura moralista y con humor transmite las premisas de Marie Kondo para ordenar. Su método se llama KonMari y se hizo tan famoso que hoy es posible encontrar en Instagram a cientos de “organizadoras profesionales” de habla hispana que brindan sus servicios, dan cursos, venden productos para ordenar y escriben libros.

Las premisas de KonMari son sencillas:

-Nos propone ordenar por categorías: ropa, libros, papeles, konomo (palabra japonesa para referirse a artículos varios) y por último objetos con valor sentimental.

-Primero hay que reunir todos los objetos de una categoría, por ejemplo ropa, en un solo espacio. Eso implica sacarlos de los distintos lugares en donde estén guardados. Una vez que tengamos todo junto hay que tomar cada objeto con las manos y ver si nos produce alegría, si no lo hace, hay que descartarlo, pero dándole las gracias por lo que nos brindó. Descartalo no implica tirarlo, se puede donar, regalar o vender.

-Luego de seleccionar con qué nos quedamos, hay que ordenarlo. En este sentido propone soluciones muy simples y útiles, por ejemplo doblar la ropa de manera que quede parada y no como comúnmente hacemos de apilarla en horizontal porque así no la vemos y no la usamos toda.

-No salir a comprar productos de almacenaje. Dice que generalmente en casa tenemos todo lo que necesitamos para ordenar. Para la mayoría de las cosas propone usar cajas de zapatos.

El mensaje de Marie Kondo es profundo, nos invita a rodearnos solo de los objetos que nos dan alegría. Muchas veces guardamos cosas por compromiso o porque creemos que nos van a servir en algún momento y luego no las usamos. 

Si quieren aprender a doblar la ropa como propone Marie Kondo puedan buscar en Youtube los miles de videos sobre el tema, así aprendí yo. También les dejo mi tablero de Pinterest en donde hay infografías de paso a paso o pueden conseguir el último libro de la autora, llamado “La felicidad después del orden” que trae dibujos explicativos.

Mi primera experiencia con el método me dio como resultado 9 bolsas de consorcio de cosas que no me hacían feliz. Regalé ropa, doné libros a bibliotecas, tiré papeles que no me servían. Sin embargo, al tiempo volví a mi conducta acumuladora y de compradora compulsiva, así que fue bastante fácil volver a tener tantas cosas como antes.

Hace un tiempo comencé a cuestionarme profundamente mis prácticas de consumo y me di cuenta de que compraba cuando estaba estresada, ansiosa o aburrida. Entonces me propuse cambiar mi conducta y en medio de ese proceso, KonMari volvió a entrar en mi vida. Ahora estoy implementando su método nuevamente y estoy muy feliz con los resultados.

¿Ustedes ya lo probaron? ¿Cuál fue su experiencia?

[Series] The Killing

The Killing es una serie de cuatro temporadas del género policial que se estrenó en 2011. Está protagonizada por la detective Sarah Linden (Mireille Enos) y por el detective  Stephen Holder (Joel Kinnaman). En la primera y en la segunda temporada ambos detectives se ocupan de resolver un femicidio ocurrido en Seattle. La víctima es una adolescente llama Rosie Larsen (Katie Findlay) que aparece en el baúl de un auto en un lago. El auto pertenece a la campaña para alcalde de Darren Richmond (Billy Campbell), quien se encuentra disputando por primera vez el cargo con el actual alcalde. Envuelta en un halo de misterio, la muerte de esta joven, que además es buena hija, estudiante y modelo social, se verá invadida de política, opinión pública, religión, tribus, prostitución, etc. Por otro lado, la historia de los detectives que protagonizan la serie resulta toda una complejidad, Sarah Linden tiene un hijo preadolescente que reclama su atención, y justo el día que encuentra el cuerpo se estaba yendo del Estado para casarse y dejar la fuerza. En el caso de Holder, es un adicto en recuperación que tuvo que mezclarse con tranzas y delincuentes para actuar como policía encubierto en los barrios más turbios. Mientras el drama avanza todos los elementos comienzan a mezclarse y cada personaje comenzará su propia odisea personal en un contexto laboral, político y mediático complejo.

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Las otras dos temporadas están ocupadas por dos casos, uno sobre un asesino serial de prostitutas adolescentes que viven en situación de calle, íntimamente vinculado al pasado de Linden y el asesinato de una familia de clase alta relacionada con una escuela militar. Aunque parezcan casos aislados, ambos se relacionan con los personajes principales y con el caso de Rosie.

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Sarah Linden (Mireille Enos) and Stephen Holder (Joel Kinnaman) – The Killing _ Season 3 _ Gallery – Photo Credit: Frank Ockenfels 3/AMC

The Killing es una serie a la que le cabe una definición: perfecta. El argumento está genialmente ofrecido al público, los ganchos son honestos y nos hacen pegarnos a la pantalla para saber más. Los actores cumplen su rol de una manera tan creíble que no hay forma de no conectarnos espiritualmente con ellos. La actriz que interpreta a Linden encarna a su personaje con una rudeza y una fragilidad admirables, no se me ocurre otra persona para interpretarla. Lo mismo con el caso de Holder, su aspecto desgarbado y su aire de chico inocente y chico corrompido al mismo tiempo hacen a la historia. Los personajes secundarios también son altamente creíbles y bien representados. La estética de la serie nos introduce en la atmósfera  que debemos respirar: oscuridad, bosques, vapor, colores fríos, agua, lluvia constante, cuidad decadente. La serie es violenta, básicamente no oculta nada, la sangre aparece en las dosis justas y necesarias para un policial, no esperemos algo naif, la serie no lo es, es cruda y dura, como Linden. Otra cosa que me encantó de la serie fue que su perfección estuve presente hasta en el final, el final es bello, es un cierre que está bien y corona todo lo anterior. Es difícil de lograr que una serie tenga todos sus elementos bien hechos, pensados e interpretados.

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Si tuviera que pensar en otras series, se me viene a la mente Twin Peaks y The X-Files y si pensara en un libro sería A sangre fría de Truman Capote. No dejen de ver The Killing, es un perfecto ejemplo de la 3era edad de oro de la TV.